Lorena Fuentes nos comparte un adelanto de “Todo de ti”

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¡¡¡Ay ay ay!!! Lorena nos compartió en sus redes sociales  un adelanto de su próxima novela “Todo de ti”, la cual saldrá publicada en noviembre del presente año y en la que conoceremos a Irene y Miles (papasitooooo).

En este fragmento nos encontraremos con uno de los encuentros de este par y es donde podemos ver, mas o menos, como está la relación entre estos dos personajes que estoy segura les enamorará…. aunque bueno, con toda seguridad les puedo decir que, de por sí, toda la novela les encantará y cautivará mucho por la particularidad de sus personajes.

Disfrútenlo!

(…)

Esa semana sentí que Miles me estaba persiguiendo, me lo encontré varias veces el fin de semana. Hoy nuevamente tengo una cita con Leticia para comer, quedamos en encontrarnos en El Quim de la Boquería, un pequeño bar donde sirven unas deliciosas tapas en un marco único, el mercado de la Boquería. Cuando llego no hay ni un sólo lugar, vine quince minutos antes para tratar de sentarnos, cuando al fin encuentro una mesa me siento y pido una Coca Cola. Estoy revisando el Instagram y veo las fotos de Andrés Velencoso, extrañamente cada vez que veo a Miles me lo recuerda. Cuando me llaman.
—Irene.
Levanto el rostro y frente a mi tengo a Leticia y a su pequeño vástago con su sonrisa arrogante. Mi cara debe haberse transfigurado porque Leti se apura a aclarar la razón del por qué Miles la está acompañando.
—Me he encontrado a Miles cuando salía de casa y me dijo que desde la otra ocasión que se vieron y se comportaron como niños, no se habían vuelvo a encontrar y quería ofrecerte disculpas.
¡Pero qué mentiroso es!
Sonríe y yo sonrió también.
Los dos toman asiento y en mi mente replicaba que está espina me la sacaba yo del fondo porque tenía deseos de matarlo.
—Miles cuéntame ¿Desde cuándo no visitas Sant Pol de Mar? —apostilla.
—Pues casi nada, la semana pasada fui—responde con una sonrisa, sabiendo a que me refiero.
No puedo creer que sea tan cínico. Pedimos unas tapas variadas y Cerveza Estrella de para todos.
—Irene hija cuéntame de Diego ¿Cómo está él? —me pregunta Leticia.
—A mi Diego lo veré hoy un ratito chiquito, mi padre nuevamente no me permite salir con él. Sabes que Diego es la única razón por la que sostengo una relación con mi padre—le contesto y ella asiente dándome la razón.
También le cuento que Diego está hermoso, es inteligente y que la semana pasada me había obligado a llevarlo a visitar la fuente mágica. Cada día le gustan más los cómics, lee muchísimo de lo que qué despierta su interés y además que tenía un nuevo psicólogo con quién se lleva muy bien.
—Te brillan los ojos de una manera especial pequeña saltamontes—me dice Miles y me sonrojo—. Tenía mucho tiempo sin ver ese brillo.
Él sabe cómo hacerme sonrojar, siempre me dijo que amaba mis ojos. Son pocos los recuerdos, pero me decía que ellos demostraban mis sentimientos.
—Miles cariño tenía años que no te escuchaba llamarla así —dice Leticia.
—Es que lo odio, nunca entendí porque me dice así—respondo.
Él suelta una carcajada y toma el botellín de cerveza le da un trago y finalmente me dice:
—Te digo así porque desde niño la voz de mi conciencia es la tuya. Así que digamos que cuando cometía alguna travesura, tú me lo recordabas y la ocultabas. También me decías que no la repitiera—Me sonríe—. Y cuando tú no estabas tú vocecita, Irene, era mi conciencia.
—Siempre supe que ustedes dos serían como hermanos—Nos dice Leticia.
Yo apuro un trago de cerveza y pienso… “Si su madre supiera lo que hicimos aquel verano no dijera eso”.
Él me sonríe como si leyera mis pensamientos y me guiña el ojo. Tratamos de comportarnos, lo que menos quiero es discutir y llegar con mala leche donde mi padre a ver a Diego. La conversación va desde mi trabajo hasta el trabajo de Miles, después de tanto tiempo al fin podemos tener una conversación fluida y madura. Cuando recuerdo a Caleb, su mejor amigo, le pregunto por él:
—Miles y ¿Caleb cómo está?
—Enamorado—Se ríe—. Ya no quiere servir para nada, pero él siempre dijo que se iba a enamorar, ¿Recuerdas a Cate?—me pregunta y yo asiento—. Ellos rompieron y él tiene como ocho años sin tener una novia real. Llegó esta chica de Venezuela, se llama Emma y él se está comportando como un cavernícola reclamándola como suya, es digno de verlo. Por primera vez siento que está enamorado.
— ¿Y tú no piensas enamorarte? Hablas como si Caleb fuese un tonto por estar enamorado.—le digo
Él me observa, termina de masticar para responder, es tan guapo hasta comiendo, es el efecto Chapman.
—Cuando tenía dieciséis años creí haberme enamorado de Rachel, pero ya todos sabemos cómo terminó. Aunque te soy sincero nunca voy a olvidarme de mi primer amor, un amor de verano inolvidable. Siempre recordaré el día que por primera vez bese los labios de aquella chica. El cielo estaba estrellado y había una luna llena.
—Hijo pero que romántico, me encanta. ¿Quién fue ella? —pregunta Leticia curiosa.
—No la conociste madre —le responde Miles secamente y con su mirada fija en mis ojos—. Sólo te puedo asegurar que ella será siempre todo para mí.
—¿No te parece romántico hija?—me pregunta Leticia con una sonrisa.
—Sí—respondo y es la única palabra que logro articular.
Miles me observa y logro descifrarlo, yo me sonrojo y apuro un trago de cerveza. En ese momento empieza a sonar All of the star de Ed Sheraan, sus palabras y esa canción que me recuerda el viaje a Ámsterdam que hicimos con nuestros padres, los días que pase en Estados Unidos con ellos, y esa noche que nunca olvidare, lo recuerda tanto como yo. Cabe la posibilidad que él guarde esa noche en su corazón como yo. 

Back to the time,
You were lying next to me
I looked across and fell in love
So I took your hand
Back through lamp-lit streets and knew
Everything led back to you

(Vuelvo al momento en el
Que estabas acostada a mi lado
Miré al otro lado y me enamoré
Así que tomé tu mano
Volviendo por las calles iluminadas y supe
Todo me conduce de nuevo a ti)

Al fin cambiamos de tema, el almuerzo fluyó, pero sabía que sus palabras iban a rondar en mi cabeza por mucho tiempo. Cuando veo el cielo con la luna llena y el cielo estrellado pienso en esa noche, a veces me identifico con la letra de Bruno Mars en su canción Talking to the moon, porque en esos momentos me encantaría estar a su lado. Desde el momento que Miles llego a mi vida entro para nunca salir.

(…)

Lorena Fuentes
©Todo de Ti
Serie Nos Pertenecemos-2
Noviembre 2015
© ALL RIGHT RESERVED

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