Reseña El trato más dulce

¡Ay la seguridad! La verdad es que las mujeres estamos jodidas por completo, y los digo por esa palabrita, “seguridad”. Vivimos en un mundo que, a pesar de estar muy “modernizado” y que cada día hablan más de la igualdad, las exigencias a la mujer están cada día peor. Las mujeres crecemos en una sociedad que nos exige ser delgadas, con cabello hermoso, largo y sedoso, con piel nívea que parezca leche, con curvas, con senos pero no tanto, con trasero pero no escandaloso, con una personalidad agradable, inteligentes, buenas en la cama, buenas amigas, y buenas madres, porque claro, nacimos para tener hijos, y si no cumplimos con ese esteretipo pues, muchas veces nuestra seguridad se va a la basura, y lamentablemente, todo esto comienza desde que estamos pequeñas, desde que nos hacen jugar con las muñecas Barbies y las vemos tan bonitas y soñamos ser como ellas, sino estamos perdidas.

Y ¿al hombre que le exigen? ¡NADA!… es decir, es una la que debe ser guapa y mantenerse así aunque estes casada y con dos hijos para que “tu marido no te deje”…¡Ja!, es jodido la verdad, y sí, se que hay hombres que también padecen de inseguridades y que viven malas experiencias, pero somos las mujeres las que seguimos sumergidas en todas esas exigencias ante las que tenemos que luchar día a día.

Imagino que pensarán ¿qué le pasa a Melina? ¿Por qué ese arrebato en defensa de la mujer en esta reseña?… pues simple, es por un libro de Amanda Laneley, un libro en el que justamente vemos esa inseguridad que le complica la vida a tantas mujeres, pero que a la vez nos muestra que en este mundo, también existen hombres buenos, porque pese a todo creo que sí los hay, pocos, pero los hay.

“El Trato más Dulce” es una historia que estoy segura a muchas enamorará y con la que estoy segura, más de una, se sentirá identificada en algún momento, además, claro, las hará enamorarse de Max… ¡Ains! Tan lindo y único! Necesito un hombre así en mi vida, y no por guapo, sino por ser como es… aunque lo guapo no me molesta para nada.

A ver, comenzaré por hablarles de Lucy, una mujer profesional, socia fundadora de Mentoring, una empresa consultora de negocios para gente emprendedora, una chica inteligente, hábil, con un buen sentido del humor y que tuvo una mala experiencia con Allan, su ex novio de la universidad, uno de esos tantos que hombres que uno encuentra y que no valora a las mujeres por lo que valen, sino por su apariencia. Y es que Lucy no es una mujer 90, 60, 90, ella es una mujer con un poco de sobrepeso, con lonjitas en esos lugares que detestamos, y pues si a eso le agregamos la traición de su novio pues, comprenderán que la chica, pese a su inteligencia y capacidad en los negocios, tiene un problema de inseguridad en el ámbito personal.

Después de un encuentro desagradable, un comentario sin mala intención de una persona desconocida y de una plática con ella misma ate el espejo, Lucy decide ingresar a un gimnasio para ponerse en forma y así sentirse mejor con ella misma.

Y bueno, es ahí donde su vida comienza a cambiar, pero no porque baja de peso, sino porque conoce a Gabriel, un tipo de esos de calendario que te roban el aliento con su sola presencia. Un entreador que impone, con un cuerpo perfecto y sexy, una mirada matadora y un cabello tipo Ken, el novio de Barbie. Vamos! El típico hombre ideal para ser stripper y que para colmo, tiene los mismos gustos por las películas que Lucy, especialmente Star Wars.

Por otro lado conoceremos al que se convertirá en el hombre de sus vidas: Max. Otro entrenador que está más bueno que vino borgoña semiseco. Un tipo inteligente, luchador, que anhela tener un negocio propio, de gran corazón, sincero… demasiado sincero, y que últimamente vive en una constante locha con su novia Mónica, ya que él no deja de luchar su sueño de tener lo propio y ella pues… no lo apoya mucho e insiste en que el pobre se de por vencido.

Pppfff! Es aquí cuando debo decir que también hay mujeres tontas! Vamos! No siempre se encuentra un hombre así, aspirante, ambicioso, bueno, y que además esté buenote. ¿Qué le pasa a esa mujer? Aaaach! Mujeres así merecen ser amarradas y lanzarlas por un puente. Cuando conozcan a Max me darán la razón.

En fin, les diré que Lucy y Max tienen su primer encuentro, poco agradable por cierto, pero que al final termina convirtiéndose en un trato en el que ambos saldrían ganado.

Sin embargo mis estimadas, la historia toma otro rumbo.

Digamos que ese trato comienza a verse un tanto alterado, y pese a que ambos cumplen con su parte pues, hay otros detalles que comienzan a interferir, como el deseo, la confusión, la amistad tan bonita y sólida que se forma entre Lucy y Max, la sinceridad, el engaño… los miedos.

La verdad es que estos dos personajes nos dan una gran lección de vida sobre la seguridad, el valor de uno mismo, el amor propio, especialmente Lucy, quien al final aprende a darse cuenta que el miedo, el maldito miedo y la inseguridad la ciegan de tal manera que no le permiten ser feliz, porque chicas, hay algo que es una gran verdad: si no son felices con ustedes mismas, no serán felices con nadie, así sea el más increíble adonis del planeta.

Max le enseña tanto a Lucy, y lucha tanto… es todo un héroe! Pero la verdad es que lo admiro porque esta chica en más de una ocasión, la “riega”, es decir, comete grandes errores guidados por sus miedos y nuestro bello y hermoso Max es quien resulta más afectado.

Y Gabriel pues… ya sabrán de él y se darán cuenta que, por muy guapo que un hombre pueda ser, su interior muchas veces lo convierten en la persona más fea del planeta.

En la historia hay situaciones divertidas…. muy divertidas, sobretodo por los pensamientos de Lucy, además de un encuentro que tiene con su ex y su flamante novia y que estoy segura las dejará con una sonrisa en el rostro… aunque esta no durará mucho.

El final pues, tendrán que descubrirlo, y verán como, aunque las cosas en su momento no se dan como uno espera, todo en la vida sucede por algo y finalmente, lo que uno cosecha, tiene su recompensa.

Una novela cargada de muchos sentimientos, de humor, de amor, de aprendizaje, que te muestra que en temas del amor, el físico es lo menos importante y como la belleza interior es la única vencedora y la que nos hace realmente guapas, únicas e irrepetibles, aunque para ello, se tenga que hacer “El trato más dulce”.

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2 comentarios en “Reseña El trato más dulce

  1. A mí también me encantó. Muchísimas gracias Melina por tomarte el tiempo de leer y reseñar mi novela. Pues sí, qué importante es la seguridad como tú dices. Qué importante también es ser compasiva con una misma y amarse tal cual uno es. Me encanta que hayas acompañado a Lucy en ese proceso.
    ¡Un abrazo!

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