Reseña Las Noches en las que El Cielo era de Color Naranja

51xi6894zklHay experiencias que te cambian la vida. Experiencias que te pueden convertir en una persona fría, distante, insegura, especialmente cuando lo vivido tiene que ver con las injusticias que se cometen en ciertas partes del mundo. Una realidad a la que muchos somos ajenos, pero eso no significa que no está sucediendo realmente.

Sí, creo que ser testigo de todo eso por un largo tiempo, puede convertir a cualquiera, y si quieren comprobarlo pues tienen que leer Las noches en las que el cielo era color naranja, la nueva novela de Cristina Prada. Una historia con el sello único y característico de Prada, donde entre Sophie y Resse surge un intenso amor contra todo pronóstico, en una guerra constante de sentimientos, negación y sufrimiento, todo en un lugar donde la vida, puede terminar en cualquier momento.

Debo reconocer que el libro me sorprendió bastante por todo su contexto, ya que más de ser una novela romántica es una historia en la que se plasma una realidad  en la que viven muchas personas al otro lado del mundo. Una realidad que lamentablemente está presente en el día a día, pero que no reparamos hasta que, de vez en cuando, lo vemos en algunas noticias.

Hablo de la guerra.

Cuando Sophie ve que sus planes como escritora se van cuesta abajo, decide dejar New York y viajar a Kosovo con su amiga Sarah, quien está en dicho lugar como corresponsal de un medio de comunicación.

El asunto es que Sophie viaja con la intención de vivir nuevas aventuras y así tener algo nuevo para escribir, es decir, según ella iría a unas vacaciones o a estar en un lugar lleno de historias y sí, claro que las tiene, pero son completamente diferentes a lo que ella se esperaba, y no es hasta que llega que se da cuenta de la situación que la rodea.

Sin embargo mis estimadas, la cosa se descontrola realmente cuando Sophie se encuentra con Resse Montolivo, un guapo, reconocido y controversial presentador de uno de los programas políticos más vistos de Estados Unidos, un personaje al que había conocido antes y había comprobado claramente  su nivel de arrogancia.

Yo la verdad es que creo que a Cristina le gusta hacernos arder en cólera, y lo digo porque Resee, a pesar que está para chuparse los dedos y que es un hombre inteligente, luchador y apasionado en lo que hace, es de los personajes que dan ganas de darle con un zapato en la cabeza para que se ubique.

A ver, que el tipo tiene una razón para ser como es, y me refiero a su hermetismo, su frialdad y la falta se sentido que le da a la vida, pero dan ganas de pegarle un sopapo en más de una ocasión, y sí, yo sé que aparte de eso es lindo, adorable, único, así como también reconozco que Sophie despierta su lado más oscuro, pero es que ¡es la vanidad andante! Óyeme, hace falta que alguien le deje claro que hay tipos más guapos que él en el mundo ¿eh?

Sin embargo, hay algo que tiene Reese que lo hace ser un personaje realmente único, y es su gran corazón, su lado humano, su bondad, su lucha por alzar la voz y que se haga justicia ante todas las adversidades que se dan ante sus ojos. Eso lo convierte en un personaje grandioso y de mucho respeto… pero sigue siendo un vanidoso.

Ejem… sigamos.

Nuestra querida Sophie hace que para Reese sea todo más fácil y sí, a ella también me dieron ganas de lanzarle un chancletazo, y no es por mala gente, al contrario, Sophie es bastante querible, dulce, talentosa y valiente, muy valiente… bastante diría yo, sobretodo por el hombre que ama! pero me refiero a que tiene una particularidad cuando está nerviosa, y ésta incrementa cuando está frente a Reese, logrando que al chico se le suba más el asunto a la cabeza y sea más odioso de lo normal con ella, pero vamos, si él no fuera así, creo que Sophie nunca se hubiera enamorado de él, y si ella no fuera como es, no le hubiera robado el corazón a Montolivo, por lo tanto no tuviéramos historia.

A ver chicas, no me mal interpreten, ya saben que cuando escribo reseñas me dejo llevar por lo que siento. Amé toda la historia en general, y ellos dos me caen bien, de verdad que sí! pero  ya conocen cual es el estilo de Cristina, le gusta hacernos sufrir con sus personajes… oh sí.  Es experta despertando en nosotros esos sentimientos contradictorios de “Te amo / te odio/ te amo” hacia un personaje, y en este caso no es diferente. Pero ¿saben? debo admitir que al final llegué a reconocer que Reese es buena gente… y que me cae bien ¡Juaaa!… ok ¡Ya lo admití!

Ambos son únicos. Son una pareja que encaja a la perfección por su forma de ser y que merecen ser felices, especialmente Reese… sí, aunque no lo crean acabo de decir eso, y es que creo que es importante dejar claro que Reese no tiene ese carácter tan particular porque quiere.

La oscuridad que lo envuelve, la frialdad de su mirada, su arrogancia y la ausencia de felicidad son resultado de una mala experiencia. Algo que todos desconocen y que Sophie lucha con todas las fuerzas por descubrir, sin importar la forma tan fría y grosera en que él le responde… y con justa razón.

Como les dije en un principio, la historia nos muestra situaciones que no son tan diferentes a la realidad en la que se vive en ciertos lugares del mundo. Una realidad que también impacta a Sophie de gran manera gracias a su amiga Sarah, a Owen,  a Matt, a Reese y en especial a Milo, un médico que decide mostrarle a la joven esa verdad del lugar en el que está, dejándole claro que en dicho país no encontrará las aventuras que espera para escribir, pero si viviría el dolor y sufrimiento de mujeres, hombres y niños a quienes la guerra  les arrebató cualquier ápice de felicidad.

Es una novela intensa, donde el amor de Sophi y Reese se forma estando rodeados de un panorama brusco, agresivo y difícil, cosa que complica las cosas en más de una ocasión. Pero no hay nada que pueda detener el amor cuando éste a tomado velocidad. Es decir, cuando Cupido tiene a una pareja entre ceja y ceja, le importa un comino que estén en el fin del mundo, el simplemente irá, lanzará su flecha, y dejará que el destino se encargue de armar la historia… aunque en este caso la historia tiene bastantes nudos.

Una historia que las transportará a ciudades diferentes y lejanas, donde un sinfín de emociones se viven día a día, en la que no vivirás un romance rodeado de lujos, sino todo lo contrario, donde la impotencia que viven los personajes les formará un nudo en la garganta, donde conocerán la injusticia, la traición, la angustia y la desolación, junto a la locura de un amor que sufre tanto como sufren los habitantes de aquel lejano lugar, de un amor que conforme crece se minimiza, que conforme se construye, se deshace, que conforme late, se detiene por culpa del miedo, de todo lo vivido, del pasado.

Una novela que nos enseña como el tiempo y la distancia no es suficiente para dejar de amar, que nos muestra como por amor, se es capaz de sacrificarlo todo, hasta lo más importante, como  te hace ser valiente y decidida, como te hace luchar incluso contra la muerte, donde el amor es revelado de la forma más hermosa, sorpresiva y triste, pero sobre todo, una historia que nos muestra como la necedad y el amor de alguien es capaz de hacer que hasta el más duro y dañado corazón pueda volver a latir, incluso en Las Noches en las que el Cielo era de Color Naranja.

Muchas gracias Cristina Prada y Editorial Planeta por confiar en mi blog y confiarme este hermoso libro para reseñarlo.

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