Reseña Antonia

10968229_10205734421941270_2050097659_n¿Alguna vez les dije que mi computadora es como la cartera de una mujer? Sí, en ella encuentran de TODO, y entre esas cosas están mis reseñas que muchas veces se pierden en el caos de mis archivos, así que hoy, mientras veía televisión, vi el libro de Carolina Salvo, “Antonia” y recordé que tenía que encontrar esa reseña, y no paré hasta encontrarla y publicarla.

Pues bien, Carolina, la encontré y aquí está!

El amor nos lleva a volar por las nubes. Es ese sentimiento que nos hace creer que todo es posible y que no existe nada ni nadie que podrá amargarnos la vida. Eso nos pasa a todos, incluso a las mujeres que se transportan en tren o en bus, que trabaja arduamente, que tiene una familia tradicional, que sale con sus amigas y que vive su día a día tranquila y normal.

Sí, así es Antonia. Una mujer independiente, soltera y vive relajada en su departamento. Una mujer como ustedes y como yo, sin nada del otro mundo. No es una mujer loca ni de esas que anda acostándose con mundo y Raymundo. Tiene carácter fuerte y a pesar que tiene su trabajo estable, no está segura de ser eso lo que quiere en la vida, sin embargo uno tiene que trabajar para vivir ¿verdad? y ella no es la primera ni la última persona en pensar de esa forma.

Gracias a Emma, su mejor amiga, y a su hermana menor, Amelia, Antonia disfruta de ciertos matices diferentes, ya que ellas son las encargadas de hacerle la vida más divertida. Emma, quien además es su compañera de trabajo, es una mujer única y divertida que siempre está pendiente de lo que sucede con su mejor amiga, y Amelia, hermana menor de Antonia, que es la encargada de sacarla a bailar o llevársela por unas copas

Sí, todo está bien para Antonia, aunque a veces es presa de los comentarios incómodos que nunca faltan sobre su soltería. Sí, a ella también le pasa eso, y en este caso es su hermana mayor quien siempre le recuerda que “se le va a ir el tren”, que “necesita un marido” y que “debe tener hijos”. Joder con esa gente! Yo sé que lo hacen por el bien de uno, porque se preocupan y bla bla bla, pero vaaaale, ¡una no necesita de un hombre para ser feliz! Aunque claro, los cariñitos nunca están más pero si no hay, no hay ¡y punto! Así que Antonia, te entiendo perfectamente… aunque bueno, mejor dicho “entendía” esa parte de ti, porque las cosas tomaron otro rumbo.

Y vaya que cambiaron, todo gracias a Samuel, ese gringo de ojos verdes encantadores que una tarde, en el ascensor de la oficina, le dirigió la palabra a Antonia y la pobre quedó en 4. O sea, que un tipo como Samuel le hable sin conocerla era algo fuera de lo normal, y no porque ella fuera una mujer fea, nada que ver, pero uno no se anda encontrando hombres como ese todos los días en los ascensores ¿verdad? de lo contrario díganme dónde sucede con frecuencia y viajo mañana mismo.

En fin, ese momento fue el que cambió la vida de Antonia y comenzó a llevarla por lo más alto, ya que la mirada de Samuel, su cuerpo, su porte… TODO, se había apoderado de su mente y la imagen de ese hombre la seguía por todos lados.

Samuel trabajaba en la empresa, podría decirse que era un nuevo compañero que trabajaba en las altas ligas, o sea que tenía un alto rango, sin embargo era un hombre que, además de guapo y bueno, tenía una personalidad humilde y tranquila, además era muy persistente, y fue eso lo que hizo que entablara una linda amistad con Antonia en poco tiempo.

¡Ains! Yo quiero un hombre como Samuel! Y no lo digo por su físico… ¡Por favor! ¿Qué tipo de mujer creen que soy? ¡Ja!, lo digo por su forma de ser, es decir, desayunaba todos los días con Antonia en la cafetería que ella adoraba y cuando no podía, se encargaba de hacerle compañía dejándole una rosa blanca y la mesa en la que siempre se sentaban reservada.

¿Verdad que es un lindo?

Llegaban todos los días a la oficina juntos, pero nunca se involucraron laboralmente, hasta que las cosas comienzan a tomar otros rumbos y bueno, es acá donde debo dejar de escribir para no contarles las cosas con lujo de detalles, pero lo que sí les puedo decir es que las mentiras, incluso en la amistad, tiene la capacidad de quebrarlo TODO.

¡Vamos! La confianza es FUNDAMENTAL! Especialmente en los amigos, pero cuando te ocultan cosas importantes sin una razón lógica pues, la confianza se rompe y se vienen encima un sinfín de inseguridades, enojos, discusiones, y más si has comenzado a sentir algo grande por la otra persona.

Samuel comete un error, no con mala intención, pero es un error al fin y al cabo y de Antonia dependerá perdonarlo o no. Ahora, no puedo decir que Antonia sale libre de todo pecado… oh no, ella también es humana ¿no? así que también puede equivocarse.

Pero ¿En qué sentido? Se preguntarán ustedes, pues en varios, como en no tener paciencia, no escuchar, pero sobretodo en usar a otra persona para aliviar el dolor y olvidarse de aquello que le hizo daño.

Que conste, no estoy diciendo que Antonia sea mala ¿ok? Y sé que no hace las cosas con mala intención, de hecho la entiendo, comprendo por qué lo hace, pero cuando uno hace eso se puede llevar de encuentro a personas buenas y con grandes sentimientos, como lo es en este caso Gaspar, de quien estoy segura también se van a enamorar y de quien, definitivamente, hubiera querido saber mucho más después del final que tiene, porque él también merece ser feliz.

Ains, pobrecillo ese chico! Quise consolarlo en más de una ocasión con… un fuerte abrazo.

La verdad es que el tipo se pasa de buena gente. Él es increíble, de esos que quisiéramos tener como amigos, pero en el amor no se manda y ustedes lo saben. Cuando ese cabroncito decide amar a alguien no hay nadie que lo haga cambiar de opinión, ni siquiera otras personas que hacen lo posible por apoderarse de él.

En este caso, el amor de Antonia era Samuel. Sí, su corazón latía desbocado por ese gringo tan lindo que lo había conquistado, y obviamente el corazón de Samuel también latía por Antonia, pero las situaciones se habían complicado y la oportunidad se había esfumado.

Pero la vida es como un juego ¿saben? Un juego que nunca saben como va a terminar ni quien saldrá ganador o perdedor, aunque lamentablemente queden personas afectadas en el trayecto de ese camino a la felicidad.

En el trayecto de la historia verán como las cosas van cambiando poco a poco, y como en cuestión de meses la tortilla se puede dar vuelta. Sí, por extraño que parezca podemos terminar haciéndonos amigos de aquellos que nos caían mal o podemos terminar lastimando a otros, a pesar que los queremos con toda el alma.

Esto es justamente lo que pasa en la novela, y todo sin que Antonia se de cuenta, pero para poder entender de qué estoy hablando, ya saben lo que tienen que hacer: Leer el libro.

Una historia romántica que nos muestra como a veces hay que saltar más de un obstáculo para ser felices, que nos enseña como siempre habrán personas a nuestro alrededor dispuestas a darnos una mano y empujarnos para seguir adelante, como los amigos son una pieza importante en nuestra vida y como incluso ellos, también, a veces nos llegan a ocultar cosas, pero solo con la intención de hacernos un bien.

Una novela que nos enseñará como uno, por amor, puede estar dispuesto a todo, a cambiarse de país, a mudarse, a hacerse amigo de aquellos que no lo quieren, e incluso a comprar un negocio y mantener reservada una mesa para cuando esa persona, decida regresar.

En definitiva el amor nos lleva a vivir por las nubes cuando menos lo esperas, y si no me creen, pregúntenselo a Antonia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s