Conoce a “Pandora” en el adelanto de “Eres Mío”

Poco a poco Lina Perozo, autora de la bilogía “Rendición”, va presentando a los personajes de su próxima novela “Eres mío”.

En esta ocasión presentó a la que será la imagen de Pandora, y junto a la imagen  compartió un adelanto de esta historia de la que todavía se desconoce la fecha de lanzamiento, pero sabemos que será muy pronto.

Ahora, conoce a la misteriosa Pandora.

(…)

arte elisaBuenas noches, tal como les mencioné, hoy le presentaría el rostro de Pandora, ella será el eje donde giraran todas las demás historias dentro de “Eres mío”. Su presentación va a acompañada de un pequeño adelanto, con más revelaciones. Gracias por el cariño y el apoyo que le brindan a mi trabajo, besos y abrazos.

“El cielo de Nueva York se mostraba gris y cargado, amenazando con dejar caer un diluvio igual al de la noche anterior, aún las calles se encontraban cubiertas por humedad, los árboles y los edificios también lucían oscuros producto de ésta, mientras breves y fuertes ráfagas de viento creaban remolinos con las hojas caídas de los árboles del Central Park.

Esta será una noche más, igual a las anteriores.
Pensó Nathaniel mientras estacionaba su auto junto al edificio de la galería. Bajó y se encaminó con paso lento hacia el interior, mientras recorría el pasillo con la cabeza baja.

Se volvió para mirar sobre su hombro pues una figura tras él captó su atención, se volvió rápidamente para encararla pero toda la adrenalina que corría por sus venas se esfumó al ver que era la nueva empleada, la chica lucía diferente, se notaba triste y disipada.

—Buenas tardes —la saludó intentando ser amable.
Algo dentro de él lo llevaba a mostrarse así, aunque no le había gustado la manera en la cual ella actuó la última vez que se vieron, no podía ser un tipo rencoroso al menos no con quien no le había hecho daño y Pandora Corneille estaba libre de pecados.

—Buenas tardes señor —contestó ella con la voz ronca y de inmediato se dio la vuelta para alejarse con pasos rápidos.
Había sentido cómo la presencia de él cambiaba todo, su energía era tan poderosa que podía hacer lo que desde hacía mucho no le ocurría, la ponía a temblar. No quería verlo, no todavía.

—¡Espere Pandora! —exclamó Nathaniel y casi tuvo que correr para alcanzarla— ¿Le sucede algo? —inquirió con la respiración agitada, parándose ante ella y obstaculizándole el paso.

Pandora negó con la cabeza apretando los labios, pero sus ojos se notaban cargados de un brillo extraño.

Él se pasó una mano por el cabello, mientras buscaba las palabras adecuadas para continuar, nunca había sido bueno consolando.

—¿Alguno de los artistas fue grosero con usted? —intentó una vez más mientras la miraba.
—No señor Gallagher… todo está bien, es solo que tengo mucho trabajo, por favor continúe con su camino, seguramente tiene cosas que hacer para haber llegado antes de la velada de esta noche —respondió esquivándole la mirada.
—Sí, pero no es nada que no pueda esperar… ¿Por qué no me habla un poco de usted? ¿De dónde es Pandora? Su acento es… es extraño, me resulta conocido pero no termino de identificarlo —mencionó obviando la sugerencia de ella.
—De Inglaterra… del sur, pero hace mucho que dejé ese lugar, me trasladé a Francia cuando era muy joven… ahora si me permite tengo cosas que hacer —contestó y se disponía a marcharse cuando una vez más él la detuvo.

—Yo crecí en Inglaterra… estuve hasta que cumplí la mayoría de edad, nunca viajé al sur, quizás por eso su acento no me resulta familiar, disculpe que lo mencione pero habla usted como si viniese de otro siglo —acotó en tono divertido para mejorar el humor de ella, no le gustaba verla así.

Pandora se volvió a mirarlo y sus ojos habían cambiado, su mirada era más cálida, con una luz que los hacía lucir hermosos, completamente distintos y en sus labios se dibujaba algo parecido a una sonrisa.
—Quizás sea porque leo muchas obras clásicas señor. Me gusta Shakespeare —susurró con ese tono de voz dulce que no había usado en años y de nuevo sentía su corazón latir de prisa.

—Romeo es seguramente su favorito —mencionó él con media sonrisa, sin poder apartar la mirada de los ojos grises.

—No… mi favorito es Hamlet, porque logra hacer justicia a su ser querido, hace que los culpables paguen por sus crímenes —esbozó desviando la mirada una vez más.

No pudo atajar sus palabras y ocultar la verdad, dejó ver un poco de esa amargura que la seguía invadiendo, por eso le rehuyó la mirada, no quería que él viera el odio en su interior.

—Creo que es la primera mujer a la que le escucho decir que prefiere a Hamlet en lugar de Romeo —dijo con una sonrisa mucho más amplia y ladeaba la cabeza para buscar los ojos de ella.
—Soy una mujer muy distinta a las demás señor Gallagher… Tengo que regresar al trabajo, el señor Hathaway necesita uno de los retratos para dentro de poco —pronunció para despedirse.

La amargura de recordar en lo que se había convertido por vengar a su familia hizo que todo rastro de calidez desapareciera de su voz, las palabras salían de sus labios en un acto mecánico, incluso su cuerpo se había puesto rígido.

—Por supuesto, no era mi intensión distraerla, solo quería charlar un poco con usted… desde que llegó apenas hemos cruzado palabra y no quiero que la fama de antipático que muchos me han dado la intimide —señaló sintiendo una extraña urgencia por hacer que ella le creyera.

—No tiene que preocuparse por ello, no suelo dejarme llevar por los comentarios, espero que tenga éxito con su exposición de esta noche —mencionó sin poder evitar perderse en los ojos topacio de él.

—¿No asistirá al evento? —inquirió pensando que quizás Robert la había invitado a la gala.

—Me gustaría, pero tengo cosas que hacer —contestó sin mirarlo.
Por supuesto que estaría, pero no como la insulsa restauradora de pinturas sino con su verdadera personalidad. Sin embargo, él no podía enterarse, lo haría siendo discreta para no levantar sospechas.

—Comprendo, bueno… quizás más adelante. Fue agradable charlar con usted —dijo mirándola con sinceridad—. Que tenga buena noche Pandora, hasta mañana —se despidió con un ademán, sin poder apartar la mirada de ella.

—Igual para usted señor Gallagher, también me agradó charlar —indicó y se volvió para encaminarse por el pasillo.
Detuvo sus pasos recordando que le había dicho que seguiría trabajando, así que regresó hasta su estudio con rapidez para evitar caer de nuevo bajo la influencia que él provocaba en torno a ella.

Nathaniel la miraba mientras sonreía divertido al verla tan distraída, era evidente que él la perturbaba. Estaba acostumbrado a ver a las mujeres actuar de esa manera en su presencia, solo que a diferencia de la mayoría ella parecía desear mantenerse lejos de él.

Una mujer muy distinta a las demás.
Las palabras de Pandora Corneille se repitieron en sus pensamientos, dándole mayor firmeza a la actitud que mostraba.

—¡Vaya que lo es! Nunca había visto a una mujer como ella… es bastante extraña, casi no habla, sus ojos son tan raros, es hermosa… sí, es muy hermosa, pero parece estar empeñada en ocultarlo… ¿Del sur de Inglaterra? Seguramente será algún pueblo de esos aislados del mundo moderno que aún conservan esas viejas costumbres que ella posee —se dijo después que la vio entrar al estudio que ocupaba, mientras él caminaba hacia el suyo.”

(…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s