Conociendo a Álvaro Navas

1502517_10152938874665039_5704182562308497329_nSoy Licenciado en Filología Inglesa y Alemana por la Universidad de Alcalá, teniendo un Máster de Literatura Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid.

 Mi afición por las letras ha venido desde niño, cuando escribía multitud de historias, cómics y relatos de todo tipo. Especialmente se vio cualificada con el inicio de la carrera en dos mil seis, donde multitud de poemas, ensayos e historias iluminaron mi camino y me animaron a empezar con la creación de documentos propios, amén de adorar a los clásicos y contemporáneos que me preceden.

       Con diez ensayos de más de tres mil palabras en mi haber desde que comencé en este bello mundo onírico, debo agregar a esta historia una tesis argumentativa de unas ochenta páginas, debidamente presentada frente a un tribunal profesional, un blog de cine y literatura llamado “La Silla de la Penumbra”, que ocupa parte de mi tiempo libre desde agosto de dos mil doce -con un volumen de visitas total superior a cinco mil desde su creación-, donde al menos la mitad de lectores proceden del continente americano. A su vez, tengo el orgullo de haber podido publicar lo que fue mi primera novela, “Espejos” (Entrelíneas Editores, 2013), donde hasta el momento se ha llegado hasta la segunda edición de la misma. Y por último, pero no menos importante, la finalización de esta pequeña novela de terror psicológico y misterio titulada “Paraíso Denegado” que ahora les presento.

       Antes de conceder el protagonismo a la anteriormente mencionada historia, déjenme que les ubique en el contexto que me llevó a emprender esta aventura.

       Siempre había considerado un hecho curioso el temor que el ser humano tiene de sí mismo. El poder que una simple sugestión puede sugerir en el cerebro humano. La incómoda sensación de que algo se nos incruste en la memoria reciente, y se convierta de paso, en un obstáculo para desarrollar la humanidad que todo hombre/mujer pueda tener.

       He ahí donde empezó la primera idea, en el intento de afrontar el miedo a lo desconocido desde la realidad más aterradora posible: la cotidianidad.

       Con imágenes tan sugerentes como la escena de “El Día de la Bestia” (Alex de la Iglesia, 1994), donde el mundo onírico y el real se funden en una misma dimensión, la idea de crear algo tenebroso a partir de la propia inseguridad humana brotó en mi mente.

       Teniendo la certeza de saber que la locura ha sido tratada en el mundo de la literatura en varias ocasiones, sugiero un cambio en su percepción. Por ello decidí dar el paso de generar situaciones incómodas a los protagonistas de una historia concisa, donde la demencia y la falta de confianza en el ser humano son protagonistas absolutos, y además, son epicentro de los capítulos que acontecen durante la novela.

       Con la novedad del topic en cuestión se me ocurren ciertas comparaciones en cuanto a la narrativa se refiere –eventos contados de forma pendular, donde los flashbacks y los saltos temporales son frecuentes. He leído tanto, en parte gracias a mi carrera, que no puedo evitar nombrar al maestro del terror y el suspense, Ramsey Campbell, como adalid y guía de lo que espero sea tan sólo un respetuoso e independiente guiño a su incuestionable calidad como escritor.

       Como decía, el estilo que he utilizado –complejo y elaborado a la hora de cerrar la historia– recuerda al autor de Liverpool hasta cierto punto. Esa forma de contar la cotidianidad de las vidas de gente anónima –la espeluznante escena de la llamada telefónica que recibe Ángela en “The Nameless” (1981) o la descripción de la casa donde suceden los asesinatos en “Nazareth Hill” (1996)–, mezclando elementos del pasado y traiéndolos al plano del presente, se ven protagonizados por los versos que llenan “Paraíso Denegado”, siempre desde la admiración y el respeto, pero con la independencia de una creación propia y totalmente personal.

       Por eso creo que la novedad de la trama, así como los finales climáticos que he intentando proponer en la mayoría de los capítulos puedan captar la atención de un número elevado de lectores de edades comprendidas entre los quince y los cincuenta –no es un libro recomendado para menores de esa edad, pues algunas escenas recorren caminos demasiado crudos, y el mensaje se perdería.

        Verdaderamente, la categoría del terror y el suspense, siempre ha bebido de manantiales diferentes. En otras palabras, la sensación de que el perfil de edad queda eliminado pueda acrecentarse cuando vas a una presentación de un libro del gran Dean Koontz, y te encuentras espectros de edad muy distintos entre sí. Quizás eso es lo bonito de este género, que no difiere tanto en edad, sino en mentes abiertas.

       Esta última palabra me parece muy interesante para creer que “Paraíso Denegado” pueda llegar a ser una publicación rentable. Desde la humildad que me da la autoría de la novela, pero con la distancia de saber que agentes externos –familiares, amigos cercanos y los conocidos como “0 readers”– ya han leído el libro, puedo confiar en que la sorpresa se instaure en el lector debido particularmente a los giros que acontecen hacia el primer tercio de la novela y, sobre todo, al final de la misma. La acción no decae en párrafos banales, se ciñe a la historia de los acontecimientos.

       La diferencia con Campbell, que es más brusco al contar los acontecimientos, radica en mi intento por crear secuencias casi cinemáticas, muy visuales, donde la acción y el desasosiego se convierten en piedra angular de la narración.

       La utilidad de la crudeza de las palabras es indigna de la suerte de los protagonistas. La maldad se perpetra entre el umbral de la fantasía y el de la realidad, y eso, siempre es beneficioso para el enriquecimiento de los valores literarios, que no son otros que dejar con ganas de continuar leyendo más y más rápido para ver qué sucede finalmente en la trama.

       Para ir terminando con esta breve propuesta editorial, me he tomado la libertad de adjuntar dos capítulos de “Paraíso Denegado”, para que sean las propias palabras las que hablen, y no yo. Espero tener la suerte necesaria para que les guste, ya que tengo muchas ganas de que el texto sea leído por cuantas más personas mejor.

Obras Publicadas:
– Espejos
– Paraíso Denegado

Conoce más de Álvaro a través de su blog oficial:
https://espejosmirrors.wordpress.com 

O a través de su Facebook:
https://www.facebook.com/alvaro.l.navas.1?fref=ts 

 

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